Mujeres Rurales

Mujeres Rurales

15/10/2021 0 Por NuestraReaccion

El mundo rural está lleno de testimonios de mujeres que tienen en común el esfuerzo, la entrega, el anonimato,… .

El día Internacional de la Mujer Rural (15 de octubre) me lleva hasta a un pueblecito de Asturias, a una Residencia de ancianos, donde me reuniré, de forma telemática, con un grupo de mujeres de la zona. Todas rondan los 80 y tantos años. Les voy preguntando las cuestiones que tengo preparadas. Pero sus repuestas no atienden a las preguntas que les hago, van hilando experiencias, pensamientos. Faustina cuenta como a los 11 años dejó la escuela para cuidar de un pequeño en una casa. ¿Y quién la cuidaba a ella? . Dulce la interrumpe para decir que ella «lloraba por querer ir a la escuela». Y Nela que su ilusión era ser enfermera . Cuando les pregunto por su ocupación en el campo, todas coinciden en que no tenían, estaban para lo que hiciera falta: las tareas agrícolas, cuidar al ganado, ir a la conservera del puerto, coser, porque el trabajo en el mundo rural no sólo se limita a las tareas agrícolas o ganaderas. Y entre tarea y tarea, el cuidado de los hijos, de los mayores y de los maridos.

Merendar «Chocolate con churros»

En cada intervención, la palabra «ayuda» se repite constantemente, ayudaban a sus padres, ayudaban a los vecinos, ayudaban a los hijos, ayudaban en el campo. Nacieron para servir a los demás sin pedir nada a cambio. Tan poquito acostumbradas están a pedir que cuando les pregunto qué capricho se darían, me contestan todas al unísono y entre risas que «chocolate con churros». Una vida de trabajo y poco descanso por una merienda de chocolate con churros. Cuando cuelgo pienso en el sentido de esta entrevista, en lo que puedo sacar de ella y lo primero que se me viene a la mente es el sentido más completo de la palabra «solidaridad».

En homenaje a ellas, disfrutemos hoy del día Internacional de la Mujer Rural con el ejemplo de estas otras mujeres rurales actuales. Con ellas hemos hablado para conocer el mundo rural desde su perspectiva.

Alba Mª Santiago Madera, quesera.

Alba regenta una fábrica de quesos en Santa Marta de los Barros, Badajoz. Ayudaba a su padre al cuidado de los cabras hasta que decidió, muy joven, dar el salto a la fabricación de quesos y venderlos. Su labor apoyando a la mujer rural no solo termina con su propio emprendimiento, tanto en la quesería como en la tienda cuenta con un equipo de mujeres.

  1. ¿Cuáles son las dificultades que nos encontramos en el mundo rural? Yo no he sufrido dificultades, quizás tenga que ver con el hecho de haber empezado o estar respaldada en el emprendimiento por mi padre. Pero si conozco a muchas mujeres que han tenido y tienen muchas dificultades a la hora de emprender. A eso se le suma también la falta de conocimientos en las nuevas tecnologías y a las malas comunicaciones de los pueblos.
  2. ¿Qué aportamos las mujeres? Las mujeres somos mucho más habilidosas, ingeniosas y «echás p’alante«. Hay poco miedo entre las emprendedoras y las trabajadoras rurales.
  3. ¿Qué debemos celebrar en el día Internacional de la Mujer Rural? Yo celebro que la mujer haya pasado de no tener un lugar propio en el campo, considerándose solo un par de manos para ayudar a ocupar su lugar dentro del emprendimiento rural.
  4. ¿Qué cosas quedan por hacer? Queda mucho por hacer. Los salarios y la igualdad de oportunidades a la hora de acceder a un puesto de trabajo siguen siendo los grandes escollos de la situación de la mujer en el mundo rural. Aunque las mujeres tengamos menor fuerza física suplimos esa carencia con otras virtudes como la habilidad mental.

Elena Rodríguez, Bioquivir

Aunque poseía ya poseía una finca de naranjas ecológicas, ha trabajado durante muchos años fuera del ámbito rural, hasta que en 2016, impulsada por su propio jefe, dio el paso a comercializar la producción de los productos de su finca.

  1. ¿Cuáles son las dificultades que nos encontramos en el mundo rural? El trabajo de las mujeres en el sector primario todavía es en muchas ocasiones, invisible. A pesar de que existe una Ley de Titularidad Compartida desde hace nueve años, se ha aplicado de forma muy irregular. Cuando fui a la delegación de agricultura para informarme de como inscribirme en el registro de titularidad compartida, los técnicos no tenían ni tienen constancia de dicho registro, después de estar dada de alta como autónoma en el régimen especial agrario, gestionar conjuntamente las fincas con mi marido, donde únicamente se refleja titularidad compartida es en una casilla marcada con una “X” en la PAC. Y luego el otro hándicap de la mujer rural es la falta de conciliación familiar.
  2. ¿Qué aportamos las mujeres? Es necesario un reparto de tareas entre mujeres y hombres y que estas abandonen su tradicional invisibilidad porque, recordemos, en el medio rural por costumbre, el sustantivo “mujer” ha ido acompañado del verbo “ayudar” en lugar de “trabajar”. La buena noticia es que, afortunadamente, a pesar de que la barrera de la invisibilidad aún está presente comienza a resquebrajaros, rompiendo o bajando los techos de cristal. Sin embargo, el camino no es fácil. Y no solo por el devenir propio del negocio agropecuario. Si no por el hecho de ser mujer profesional en un mundo tradicional de hombres. Porque, a día de hoy, la realidad es que el medio rural sigue estando masculinizado.
  3. ¿Qué debemos celebrar en el día Internacional de la mujer rural? Con la presencia y apoyo de asociaciones, actos, como el del día 15 de octubre conmemorativo de la mujer rural, el resultado es que cada vez son más las mujeres que nos unimos de manera profesional a la actividad agraria, y aunque aún con una presencia minoritaria, ya comenzamos a haber más mujeres en el sector agrícola.
  4. ¿Qué queda por hacer? Más apoyo y ayudas de las administraciones estatales, especialmente autonómicas, a las mujeres que trabajamos en el sector agrícola. El campo no es sólo masculino también es femenino, y en Andalucía, la titularidad compartida tiene que ser una realidad, no solo papel mojado del político de turno.

Carmina Quintero Morales, agricultora y Secretaria Provincial de COAG

Agricultora por convicción y vocación aunque se formó en Trabajo Social, alejándose un tiempo del campo. Hija y nieta de mujeres y hombres que se han dedicado a la agricultura. Sus dos apellidos están vinculados a la tierra desde hace muchas generaciones.

  1. ¿Cuáles son las dificultades que nos encontramos en el mundo rural? Compaginar ser madre con las tareas del campo o de cualquier trabajo.
  2. ¿Qué aportamos las mujeres? Nosotras aportamos vida en el medio rural, somos desde tiempo ancestrales las que conservamos las semillas, las que con nuestro trabajo callado y, a veces, invisible ante los ojos de muchos, sobrevivimos en territorios a veces hostiles.
  3. ¿Qué celebramos en el día Internacional de la Mujer Rural? Celebro que empezamos a empoderarnos y empezamos a ser visibles.
  4. ¿Qué nos queda por hacer? Queda mucho por hacer. Hasta que no se consiga una igualdad efectiva y real que tengan las mujeres las mismas oportunidades que los hombres es algo que puede resultar utópico y no debe ser así. Todas merecemos poder tener acceso a la tierra, al agua, a la compra de maquinaria, a la financiación.

Juana Redondo Rojas, jabones y cosmética artesanal.

Juana (primera por la derecha en la foto) ha trabajado desde pequeña en el campo, tarea que nunca sintió como obligación. Junto a su hermana se hizo cargo de una explotación agrícola, eran las únicas mujeres que estaban presentes en las reuniones de las cooperativas. Esto hizo que, poco a poco, fueran sumándose otras mujeres. En los últimos cinco años está dedicada a la elaboración y venta de jabones y cosmética natural. Una vocación que le llegó de sin pensarlo.

  1. ¿Cuáles son las dificultades que nos encontramos en el mundo rural? Si una mujer tiene un trabajo y como tanta, lo deja para cuidar a los hijos o a los mayores, la incorporación posterior es muy difícil. Gracias a proyectos como la ley de la dependencia y la ayuda a domicilio hemos podido solventar este problema. He tenido familiares a mi cargo con la ley y sin ella y he notado el cambio a mejor. Quizás por eso haya tantas mujeres emprendedoras en el campo porque es mas difícil que te contraten a emprender.
  2. ¿Qué aportamos las mujeres? En estos años, he llegado a la conclusión que estábamos equivocados, yo la primera, ya que hemos asociado trabajo con incultura. Las personas del campo tienen una riqueza en cultura que se adquiere en la universidad de la naturaleza y, en los últimos tiempos, nos hemos olvidados de transmitir, y las mujeres somos las depositarias, también los hombres, y las encargadas de transmitir esta cultura a las nuevas generaciones. Digo las mujeres, porque son las encargadas de la salud y del bienestar de la familia. Aunque nuestro papel tanto en la familia como en el campo se ha valorado, nunca ha figurado oficialmente. Mi madre a pesar de dedicarse al campo, figuraba en su empleo como sus labores. La ley de titularidad compartida no está bien, yo llevo luchando contra esa ley.
  3. ¿Qué celebramos en el día Internacional de la Mujer Rural? Por primera vez en mi vida, ahora estamos haciendo algo las compañeras y yo, por nosotras mismas. Un trabajo con el que disfruto, con el que me siento muy bien. Tratar de aprovechar lo que la naturaleza nos da y las enseñanzas que tenemos de generaciones anteriores transmitirlas y trabajar con ellas. Lo rico que somos en productos, en nuestra cultura, lo que podemos conseguir de la tierra sin destrozarlas, cuidándola. Mirar con otros ojos una simple matita de romero . Sacar producto a nuestra tierra y a la par cuidarla.
  4. ¿Qué nos queda por hacer? Hemos conseguido mucho pero es necesario no retroceder, me resulta muy decepcionante que, en nuevas manifestaciones relacionadas con la mujer, no solo en el ámbito rural, el mayor número de asistentes sean mujeres mayores, la juventud está poco implicada y eso puede desembocar en un retroceso. Esta lucha pacífica que empezamos no nos resultó fácil emprenderla, cuando íbamos a las movilizaciones teníamos que dejar nuestro trabajo hecho, el de la casa y el del campo. En cambio, las personas que ahora lo tienen más fácil me decepciona que no estén ahí ya que puede parecer que todo está hecho y no es así. Si difícil es no saber a quién votar, mucho más difícil es no poder hacerlo. Muchas han sido desacreditadas por querer obtener derechos que no se tenían y es decepcionante que no se valore. 

Remedios Peña, agricultora y defensora de los derechos de la mujer rural.

Remedios Peña, agricultora. Hija y nieta de agricultores. Después de muchos trabajando a la sombra de su marido, decidió dar el salto con una amiga a la explotación del algodón. Las buenas y las malas cosechas se alternaron. A pesar de ser duro, aconseja a las mujeres que se conviertan en empresarias, en cabezas de sus propias explotaciones.

  1. ¿Cuáles son las dificultades que nos encontramos en el mundo rural? Cuando empezamos mi socia y yo parecía algo raro vernos allí. De hecho, asistíamos a las reuniones de semillas, de abonos de todo lo que hubiera que informarse sin invitación. Recibíamos muchas miradas de extrañeza. 
  2. ¿Qué aportamos las mujeres? Lo que aportamos en el mundo rural es mucho, mucho, mucho. Es más, yo pienso que el medio rural ha pertenecido a las mujeres porque, cuando los hombres emigraban las mujeres hemos mantenido el entorno rural y el hombre era el que volvía. Ahora están consiguiendo que la mujer se vaya del mundo rural y eso es peligroso. Si la mujer se va, el campo se despuebla, desaparece. Desde las instituciones debería trabajarse para que la mujer no se fuera.
  3. ¿Qué celebramos en el día Internacional de la mujer rural? Es algo bonito y significa que nos están echando cuenta. Antes estábamos en él pero no contaban con nosotras, no se nos escuchaba pese a que nuestra presencia era muy importante. Las explotaciones eran rentables porque la mujer participaba en ella trabajando sin coste alguno de sueldo, ni de seguridad social ni jubilación, por ejemplo. El día de la mujer rural es algo bonito de conmemorar pero las cosas serán y tendrán su importancia el día que no haya que celebrarlas. El día que esté como ha estado siempre pero , además, visibilizada y valorada por lo que está aportando al mundo rural.
  1. ¿Qué nos queda por hacer? Cada vez hay más mujeres en las cooperativas, en las comunidades de regantes y sobre todo, muchas empresarias, jóvenes y mayores, que han seguido con su explotación. Incluso matrimonios que se han separado y la mujer es la que se ha hecho cargo de ella. Gracias a la maquinaria y a la formación que las mujeres vamos teniendo podemos estar en cualquier sitio.  Creo que se ha conseguido mucho pero aún queda mucho por hacer. Aunque hay leyes que nos favorecen, por ejemplo, la ley de la titularidad pero que, aunque fue un logro, aún tiene lagunas y no se hace nada por enmendarla. En la Seguridad Social también falta hacer una cotitularidad de una sola seguridad social y que no hayan que pagar los dos como autónomos. Quedan aún muchas cosas que conseguir.

Clara Torreblanca, ganadera.

Ayudaba a su padre con la paridera de las cabras durante las vacaciones escolares. Comenzó su actividad laboral fuera del campo pero, tras quedarse en paro, decidió comenzar su propia andadura en el campo, esta vez, con su propia ganadería caprina de leche. No resultó fácil, sobre todo, por los trámites burocráticos que casi la hacen desistir.

  1. ¿Cuáles son las dificultades que nos encontramos en el mundo rural? Desde mi punto de vista, la gran dificultad que podemos encontrar es la dificultad para conciliar nuestro trabajo con los niños hasta que empezaban el colegio. Al final, lo que se está haciendo es hacer elegir a la mujer entre su profesión y su familia.
  2. ¿Qué aportamos las mujeres? Muchas cosas quizás la que más destaco una gran capacidad de adaptación.
  3. ¿Qué celebramos en el día internacional de la mujer rural? Yo celebraría que, cada vez, hay más agricultoras y ganaderas al frente de las explotaciones agrarias y también que cada vez es mayor la representación femenina en cooperativas, sindicatos, etc., y que cada vez nos sea más fácil acceder a todo ello.
  4. ¿Qué queda por hacer? por hacer, pienso que primero se debería empezar por conseguir mayores servicios en las zonas rurales para cada vez sea mayor el número de mujeres que se atreven a dar este paso y, por supuesto, a lo que de una vez por todas se consiga una estabilidad económica en los precios de nuestros productos para que no se sigan despoblando nuestras zonas rurales.

Nuestras Mujeres Rurales

Son generosas, están llenas de experiencias, desprenden ganas e ilusión y son, también, un ejemplo de solidaridad, pero que no esté reñida con tener su voz y su nombre, porque tienen mucho que decir y que hacer por ellas y por todos nosotros. Yo, este día, celebro que haya mujeres como ellas.

Dedicado a mi madre, mis tías y abuela que también son mujeres rurales.