Llega el otoño y la berrea a los montes de Andalucía

Llega el otoño y la berrea a los montes de Andalucía

06/10/2021 0 Por NuestraReaccion

La llegada del otoño marca el inicio del periodo de celo de los ciervos en los montes andaluces, que empiezan a bramar para intentar adueñarse de las hembras de un territorio. Es lo que se conoce comúnmente como berrea, cuando el macho se encuentra en su máximo esplendor para demostrar su poder batiéndose en una lucha sin cuartel por cubrir a las hembras, emitiendo unos bramidos que continúan durante varios días con la batalla en la que chocan sus astas hasta quedar exhaustos.

El sonido envuelve el corazón del interior de Andalucía y sus ecos se escuchan en un entorno de varios kilómetros, especialmente al amanecer y también cuando cae la tarde. Este fenómeno natural dura cerca de un mes, suele empezar en septiembre, según el clima, y se prolonga hasta bien entrado el mes de octubre o de noviembre.

   Los territorios preferidos por estos animales –también conocidos en algunas zonas de la comunidad como venados– son aquellos en los que las hembras acuden a beber o a alimentarse. Así, estas se quedan esperando a que dos machos se encuentren convirtiendo el entorno en otro acontecimiento de este espectáculo natural de gran atractivo para los amantes del campo.

Ciervos durante la berrea. Foto: Nuestrareaccion

LA LUCHA POR LAS HEMBRAS

De este modo, cuando dos machos se encuentran –las hembras se quedan esperando sin inmutarse– comienzan a berrear, aumentado paulatinamente este sonido y marcando el inicio de la que será una batalla épica para hacerse con las hembras del territorio. Es entonces cuando empiezan a chocar sus cornamentas en una lucha feroz.

   Este proceso puede durar horas, hasta que uno de ellos se da por vencido y deja que el ganador se haga con su premio. En este caso se trata de copular con las hembras, que han estado esperando con paciencia hasta que el mejor semental se haya impuesto. De hecho, tras la batalla, los ciervos ganadores reúnen harenes de hasta 50 hembras y, normalmente, después de un par de intentos, el macho monta a la hembra por breves momentos para fecundarla.

   Por su parte, si la hembra no queda fecundada vuelve a ovular al cabo de unos 18 días. No obstante, las ciervas fecundadas tienen una gestación que dura aproximadamente unos 235 días. Después de ese tiempo nacerá un único cervatil.

EL CIERVO COMÚN O CIERVO ROJO

   Este animal –conocido como ciervo común, ciervo rojo o ciervo europeo– es el protagonista en los montes españoles durante todo el otoño. Se caracteriza por su gran tamaño y su amplia cornamenta. Pueden alcanzar los dos metros de altura y llegar a pesar unos 200 kilogramos.

   La principal arma del macho para hacerse con la hembra y procrear, las astas, caen en marzo, si bien vuelven a crecer en un proceso que se repite anualmente y se identifica con un estímulo de la reproducción de estos animales. Los nuevos cuernos están recubiertos de una especie de pelusa, que los machos frotan contra los árboles con el fin de retirarlas antes de comenzar las batallas de la berrea.