COP 27, Aprobado por los pelos

COP 27, Aprobado por los pelos

23/11/2022 0 Por NuestraReaccion

Sara Pizzinato, portavoz de Greenpeace, nos aclara la utilidad de estas cumbres.

La cumbre del Clima, celebrada en Egipto del 6 al 18 de noviembre, ha terminado con un pacto para crear un fondo destinado a financiar las pérdidas y daños climáticos para los países más vulnerables a los efectos del calentamiento global.

Desde la primera celebrada en Rio de Janeiro (Brasil) en el año 1992, son ya 27 reuniones en las que se ha tratado el tema del clima. 

Lejos de crear con estas reuniones un “clima” de esperanza y confianza, cada vez son más las voces que se muestran críticas ante tal despliegue de lideres mundiales entre promesas incumplidas y discursos vacíos,  

Entre las asociaciones que se dan cita en la cumbre se encuentra la plataforma ecológica Greenpeace. Hemos hablado con una de sus integrantes para que nos explique que visión tienen ellos de estas cumbres. Nos hemos puesto en contacto con Sara Pizzinato, responsable de campaña del área del clima y portavoz de dicha asociación. 

¿ Cual es la opinión que tenéis sobre estas cumbres? ¿Son realmente útiles? 

Desde Greenpeace entendemos que es imprescindible que estas cumbres sigan adelante. Las empresas y países más contaminantes serían los más contentos si estas cumbres internacionales para abordar de forma compartida el reto y la amenaza de las crisis climática se pararan en seco. Por lo tanto, es imprescindible que sigamos teniendo una plataforma internacional en la cual hablar de temas que afectan a todo el mundo, de desigual manera, pero que afectan a todos.  

Más que estas cumbres, lo que necesitamo es que las decisiones que se toman en ellas sean cada vez más ambiciosas y que cada país las ratifiquen como leyes y las lleven a la práctica. 

Aún estamos muy lejos de poder cumplir con el objetivo del acuerdo de París de limitar el aumento de la temperatura global a 1’5 ºC ya que, hoy en día estamos en un aumento de temperatura del 1’15 ºC a nivel planetario. Es decir, las emisiones siguen aumentando a nivel local y es necesario que cada uno se ponga a hacer los deberes para hacernos responsables de nuestras emisiones históricas frente a los países empobrecidos que están sufriendo los peores efectos del cambio climático sin apenas haber contribuido a las emisiones que los están causando. 

Los objetivos planteados este año se centran en la financiación para la adaptación y para las pérdidas y daños. ¿Son viables estos objetivos? 

Obviamente son viables, los objetivos ya están empezando a moverse en diferentes estados, aceptando y promoviendo el hecho de que haya un fondo separado para financiar las pérdidas y los daños derivados del cambio climático que ya han ocurrido en los países más empobrecidos y que, por lo tanto, menos han contribuido a las emisiones de gas de efecto invernadero. Por lo tanto, es importante que se siga adelante, meter en estas conversaciones la necesidad de un fondo internacional, que los países y empresas más contaminantes financien la respuesta y la compensación ante los efectos del cambio climático pasados, perdidas y daños, futuros y adaptación. Por otro lado, estamos viendo que hay diferentes conversaciones que abren la posibilidad a este nuevo fondo pero se está complicando mucho dicha conversación. Entendemos que es posible que tengamos esta conversación en estos debates, que se abra este fondo, que se decida tener un fondo para perdidas y daños, lo que está por ver es si este año en la COP se decidirá como se reparten los esfuerzos y las responsabilidades de su financiación. 

¿Existe algún objetivo cumplido desde la cumbre anterior o desde algunas de las anteriores? 

Desafortunadamente, no hay objetivos que se hayan cumplido todavía. Es verdad que muchos de los objetivos son a largo plazo, sin embargo, lo mas importante lo que queremos denunciar son dos cosas. Primera, en términos de reducción de gases de efecto invernadero, los países se habían comprometido a poner sobre la mesa compromisos de contribución para la reducción de emisión de gases de efecto invernadero para cumplir el acuerdo de París pero, todos esos compromisos que hay sobre la mesa no hacen lo suficiente para cumplir ese tipo de reto que tenemos para limitar el aumento de la temperatura del planeta a 1’5 ºC. Por tanto, es una parte fundamental. España sigue teniendo a nivel nacional un compromiso de reducción de un 23% de emisiones respecto a 1990 mientras la Unión Europea ha subido su apuesta a reducir a la mitad, a un 55%, sus emisiones para 2030 respecto a 1990. Por tanto, España debería ser más ambiciosa en su lucha contra el cambio climático para contribuir mejor al acuerdo de Paris. La otra parte, que también recientemente se había acordado y que no se ha cumplido, es la eliminación rápida de uso combustible fósiles y la reducción a la mitad de las emisiones  como tarde en 2030 en el camino a las cero emisiones. En la parte de eliminación rápida de combustibles fósiles todavía estamos atrás. España sigue, a pesar de haberse comprometido a lo contrario,  financiando a nivel internacional con dinero público actuaciones ligadas a los combustibles fósiles y se habían comprometido a eliminarlos antes de diciembre de este año pero aún no tenemos constancia de que esto haya ocurrido. 

 Hay otro compromiso, en este caso asumido en la cumbre del clima de Copenhage de 2009, en el que los paises más ricos  se comprometieron a apoyar a los paises empobrecidos con 100 mil millones de dolares anuales, empezando como tarde en 2020. Esta promesa no se cumplió, los gobiernos de los países del norte global necesitan urgentemente aumentar sus contribuciones globales a la financiación  primero de la lucha contra el cambio climático  y, especialmente, en el apoyo de las medidas de adaptación en los paises empobrecidos. 

¿Qué tipo de representación de asociaciones como Greenpeace se encuentran en estas cumbres? 

Greenpeace tiene una delegación de observadores, no en las negociaciones, pero si como observadores como muchisimas otras asociaciones como ecologistas, sociales, de derechos humanos. Nosostros seguimos estas cumbres desde los inicios  y tenemos una delegación todos los años que participa, controla, observa y presiona a los gobiernos  durante la cumbre para que los objetivos que nosotros planteamos se cumplan. Este año queremos que se aborde de forma feaciente la justicia climática queocurra de manera real.  

Hablemos de las cumbres alternativas que llevais a cabo en las mismas ciudades y que este año no han tenido lugar. 

Efectivamente, este año ha sido imposble mantener una contra cumbre o cumbre alternativa en el Cairo. Reconocemos que hay una merma de derechos humanos y sociales en Egipto. Por eso, hemos decidido seguir adelante y participar en la Cumbre, porque a pesar de que en la calle  no haya esta posibilidad dentro de esta si tenemos representación tanto nosotros como muchas otras asociaciones. No participar en ella hubiera sido peor ya que desde dentro podemos seguir reivindicando la necesidad de apoyar, de perseguir, de demandar el cumplimiento de los derechos humanos para todos. Además, como he dicho antes, las grandes empresas y los paises que mas contaminan son los que esperan que estas cumbres dejen de tener sentido y, por lo tanto, salirse con la suya y dejar de tener que rendir cuentas a nivel mundial. 

Hay gobernantes como la ministra de Barbados, Mia Amor Mottley o el presidente de Kenia, William Ruto, cuyos paises sufren el cambio climático de forma más cruda y que tienen una visión más crítica en la COP. ¿ Qué peso tienen estos países en estas cumbres frente a las grandes potencias? 

Está siendo muy difícil conseguir que la voz de los países más empobrecidos tenga el peso que merecen dentro de las cumbres del cambio climático. 

El 80% de las emisiones de gas de efecto invernadero son responsabilidad de los países del G20, sin embargo, el impacto del cambio climático se reparten entre la mayoría de los países del sur global. Estos países a causa de ser los más empobrecidos sólo pueden mandar a dos o tres negociadores a las cumbres y muchas de estas negociaciones ocurren a la misma hora en foros paralelos. Por lo tanto, la capacidad de influencia en las negociaciones entre los países empobrecidos se ve mermada. En este caso, es importante el proceso de apoyo de demandas de las ONG’s de la sociedad civil para exigir justicia climática más allá de las relaciones de poder que existen en este momento entre el norte global y el sur global. 

¿Y que implica que los países actualmente más contaminantes como Rusia, China y La India no estén? 

Los presidentes de Rusia, China y la India no van a estar pero tienen delegaciones y estas tienen sus propias agendas. Por ejemplo, China y la India son países que están tirando muchísimo del carbón y una parte de su propia agenda es la de seguir protegiendo el carbón para alimentar su propio desarrollo  y eso para nosotros es inaceptable. Debemos conseguir que, tanto estos países como el resto, al menos, no instalen nuevas centrales porque con las instalaciones que ya tenemos no vamos a poder cumplir el 1’5 ºC.  Por lo tanto, es importante que estos países entiendan y participen al igual que otros países a la reducción de gases de efecto invernadero.  

Para terminar ¿ cuál ha sido la agenda de Greenpeace en esta cumbre? 

Desde Greenpace lo que estamos pidiendo es que los países mas ricos e históricamente más contaminantes deben aportar fondos adicionales para un mecanismo de financiación de perdidas y daños a nivel mundial. Los mecanismos financieros climáticos que hay ahora mismo no son adecuados para hacer frente a los costes de los impactos del cambio climático que ya están golpeando a las sociedades más vulnerables y tampoco dan prioridad a que los países y las comunidades afectadas por los desastres climáticos se puedan recuperar haciendo que los contaminadores paren. Eso es una parte fundamental de nuestra agenda. La otra es que pedimos a todos los países y, especificamente, a los países más ricos la eliminación total del uso de combustibles fosiles que son la principal causa del cambio climático. Todo eso tiene que estar sobre la mesa.  

La ciencia nos dice que las emisiones que se producirán en las instalaciones de combustibles fósiles contribuirán irremediablemente a empeorar la crisis climática y a llevarnos fuera del 1’5ºC. Necesitamos que las promesas para apoyar al sur global con los 100 mil millones de dólares anuales, y que no se ha cumplido, debe ponerse sobre la mesa. Hay otro elemento que creemos que es importantísimo  y es la protección de la naturaleza que debe ir de la mano con la lucha contra el cambio climático. No solo nos enfrentamos a una crisis climática en un planeta dónde está ocurriendo también una crisis de diversidad de naturaleza. Proteger y restaurar  la naturaleza es crucial para hacer frente a esta crisis y debe hacerse en paralelo a la urgente eliminación de los combustibles fósiles y la reducción de emisiones . Cualquier solución que se ponga en marcha debe contar con la participación activa además de los pueblos indigenas de las comunidades locales afectadas y, por tanto, los gobiernos tienen que reconocer el papel fundamental de la naturaleza en la mitigación del cambio climático y en la adaptación, además de la necesidad de involucrar a la personas en todo este proceso.